Procesamiento sensorial

Procesamiento sensorial

A lo largo del tiempo se ha considerado que las personas percibimos los diferentes aspectos de nuestra realidad a través de los 5 sentidos más conocidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato. Son sin duda órganos/sistemas sensoriales que proporcionan información valiosísima del medio. Es a través de ellos que los estímulos como la luz, el sonido, la temperatura o los sabores son captados para posteriormente codificarlos (transformados en impulsos nerviosos), procesarlos e integrarlos en las áreas del cerebro correspondientes. Sin embargo, para lograr una mayor comprensión de la realidad, así como una mejor adaptación, aprendizaje e interacción con ella, existen otros sistemas que juegan un papel de suma importancia, éstos son el sistema vestibular, propioceptivo e interoceptivo.

A continuación, se describen cada uno de ellos:

Sistema visual

El sistema visual permite captar, procesar e integrar la información que se presenta en forma de ondas electromagnéticas dentro de la luz en imágenes, a través del ojo. El sentido de la vista nos ayuda a distinguir objetos, personas u otros elementos que están cerca y también aquellos que están lejos (hasta aproximadamente 6 metros). Así mismo, este sistema nos facilita tener una noción de distancia basada en lo que vemos, distinguir si los elementos se mueven o permanecen estáticos, identificar su color, brillo y forma, conocer su ubicación con respecto a otros objetos, etc.

Sistema auditivo

En el caso del sistema auditivo, este se encarga de captar las ondas sonoras y de enviarlas en forma de señales al cerebro para transformar su contenido en información con significado. A través de este sentido es posible comprender la naturaleza de un sonido: ¿Qué lo emite? ¿Qué significa?, por lo que está muy ligado a la comprensión y emisión del lenguaje. De la misma forma, la percepción acústica permite distinguir el tono (sonidos agudos o graves), la intensidad (si es fuerte o suave) y el timbre de los diferentes sonidos.

 

Sistema táctil

Es uno de los primeros sistemas en desarrollarse. De hecho, comienza desde la vida intrauterina y se convierte (junto a los sistemas vestibular y propioceptivo) en la base del procesamiento sensorial. En toda la piel que recubre el cuerpo humano existen receptores sensitivos, los cuales están dispersos pero no de una forma homogénea, por lo que existen zonas de la piel con más sensibilidad que otras. Además de permitirnos captar información como texturas y temperaturas, el sistema táctil tiene una importancia vital en las respuestas socioemocionales, así como en el control motor fino y grueso.

Sistema propioceptivo

El sistema propioceptivo se nutre de la información proveniente de los músculos y articulaciones, de esta manera informa al cerebro sobre la posición del cuerpo en el espacio, permitiendo conocer el esquema corporal, la ubicación de cada parte del mismo y su posición, facilitando la planeación de movimientos y un tono muscular adecuado. Es a través de este sistema que el cerebro es consciente de cuándo y cómo los músculos están siendo contraídos o estirados, si las articulaciones se están doblando, extendiendo, siendo traccionadas o comprimidas. Además, cumple una importante función en las habilidades de enderezamiento, soporte de peso, funciones manuales, entre otras.

Este sistema nos ayuda a estar sentados o de pie en una posición óptima, desplazarnos en el espacio sin chocar, respetar el espacio interpersonal de los demás, poder sujetar adecuadamente el lápiz al escribir, entre muchas otras acciones.

Sistema vestibular

El sistema vestibular es el encargado de informarnos sobre el movimiento y la gravedad. Jean Ayres se refería a este sistema como “unificador”, pues todas las demás sensaciones eran procesadas en referencia a la información vestibular.

Este sistema se ubica en el oído interno y entre sus funciones están: la coordinación de los movimientos de los ojos y la cabeza, coordinar ambos lados del cuerpo (aspectos necesarios para poder realizar actividades como montar en bicicleta, cortar con tijeras e incluso caminar correctamente) así como el adecuado desarrollo de muchas funciones relacionadas con el sistema propioceptivo. También juega un importante papel en el desarrollo del lenguaje en aspectos relacionados al procesamiento de información de índole vestibular.

Sistema olfativo

El sentido del olfato se encarga de captar, procesar e interpretar los olores. En el aire que respiramos existen partículas con diferentes aromas y olores, al respirar entran en contacto con el epíteto olfatorio situado en la nariz. Al igual que con otros sentidos esta información es procesada en diferentes regiones del cerebro. Este sentido permite realizar acciones como identificar el estado, tipo y calidad de los alimentos, detectar peligros medioambientales como el humo o el nivel de humedad, etc.

Sistema Gustativo

A través de los receptores gustativos somos capaces de identificar el sabor de diferentes elementos. Existen sectores específicos de la lengua para procesar cada uno de los sabores por lo que el procesamiento sensorial del gusto juega un papel muy importante en la alimentación. Cabe destacar que se relaciona estrechamente con el sistema olfativo y táctil.

Sistema interoceptivo

Recientemente identificado como un factor importante en el procesamiento sensorial, el sistema interoceptivo brinda a la persona información de sobre sensaciones corporales internas permitiendo responder a éstas de manera efectiva, siendo algunas de ellas el hambre, sueño, náuseas, la necesidad de ir al baño, etc.

 

 

Referencias

Mendieta, A. (2015). Fundamentos de psicobiología. 31/07/2020, de UNED Sitio web: http://innotechsi.com/wp-content/uploads/2018/05/TEMA-11-ALEJANDRA-MENDIETA.pdf

Cuesta, A.. (s.f.). Integración Sensorial. 31/07/2020, de AGAPASM Sitio web: http://www.agapasm.com.br/Artigos/Integracion%20sensorial.pdf